Amanecí inspirada y me propuse limpiar y organizar mi closet. Empecé por sacar la ropa que desde hace tiempo ya no usaba. A medida que iba sacando y revisando cada pieza, jeans, blusas, zapatos, carteras, mi mente iba viajando por los recuerdos que cada una encerraba: Donde compré tal blusa, alguna ocasión especial en que la llevaba puesta, la primera vez que usé tal cartera, etc, etc. Así, poco a poco, fui rindiéndole a cada pieza desechada su propio ritual interno de despedida y curiosamente iba sintiendo una especie de “proceso” en mi mente y mi corazón.
Así fue como me di cuenta que limpiar el closet puede ser tremendamente terapéutico y de gran ayuda para los que, como a mí, se nos dificulta decir adiós.
Por eso decidí llamarla la “terapia del closet”.
Me comencé a sentir diferente, más liviana, más contenta, más en paz. Y es que de la misma forma que acumulamos cosas en el closet, lo vamos haciendo en el alma. Deshacernos de esos trastes físicos nos puede ayudar a procesar y despedirnos de recuerdos y emociones que también están acumulados en el corazón y que deben circular, porque si se quedan ahí no nos permitirán avanzar en nuestra evolución como persona. Después leí que los expertos llaman a esto “clutter” emocional, que significa algo así como “cúmulo desorganizado” de emociones. (No encontré una traducción exacta para “clutter”. Algunos diccionarios la tienen como “desorden”, “cúmulo”)
Luego del closet, ya no pude parar. Comencé a limpiar todo el “clutter” que tenía en varias partes de la casa: gabinetes, gavetas, estantes y hasta ese mismo cuartito que todos destinamos para “guardar cosas”, lo dejé libre de “clutter”. Demás está decir que el proceso emocional fue aún mayor. Fui diciéndo adiós a recuerdos, fantasmas y energías, no necesariamente negativos, pero que ya habían cumplido su cometido dentro de mi vida y ya era tiempo de que se fueran, quizás para volver algún día, quizás para no volver nunca más. Pero cualquiera de las dos posibilidades solo se puede cumplir diciendo adiós y dejando ir.
Nada en el universo debe permanecer estancado. Todo debe moverse, girar, evolucionar, partir.
La vida es nuestra gran maestra, cuando la sabemos interpretar. Curioso es como todo eso lo pude aprender con la simple decisión de limpiar el closet.

Me encanta el titulo, precisamente porque soy terapeuta,y trato de que mis entrenados(no me gusta llamarles pacientes)aprendan a limpiar su "clóset" y lo utilicen como una herramienta de vida, para solucionar muchos de sus conflictos.
ResponderEliminarEspero tus posts!!
Waaoo que honor! :) ..gracias por leerme! Aqui seguiremos.
ResponderEliminarMI mama se metio en el mio... y me dijo hay que eliminar lo que no uses y cerrar etapas, cuando iba saliendo del cuarto me dice " veras que en 1 mes tienes novio".... U know the rest :)
ResponderEliminarThe wonderful "rest" :)... love u gordi
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