jueves, 21 de octubre de 2010

CERTEZA


Supo perfectamente el momento en que cayò.
Conociò el minuto exacto en que fue vìctima de sus encantos, para siempre.
En medio de una red de besos y palabras, lo supo.
Supo que resistirse era inùtil.
Y ya no hubo marcha atrás.
La chispa del primer roce bastò
para ver arder la pila de heno que descansaba, inerte, en su pecho.
Sintiò felicidad correr por sus venas, como una inyecciòn de morfina.
Supo que era real e importante aquello que habìa confinado a un rincòn de su corazón
y que nunca habia querido llamar por su nombre.
Pintò el probable retrato de otra vida.
Supo que no existìa el miedo.
Supo en fin que, inminente y certero,
el amor se cruzò en su camino
para hacer que lo supiera todo… a destiempo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario